Tratamiento de la hipertensión en pacientes con comorbilidades

Según las nuevas guías estadounidenses sobre hipertensión, el fármaco de primera elección en pacientes hipertensos es el diurético tiazídico posiblemente asociado a un fármaco de otra clase.

La recomendación se deriva de las conclusiones del ensayo sobre tratamiento antihipertensivo e hipolipemiante para prevenir ataques cardíacos (ALLHAT).

Los pacientes con hipertensión y otras morbilidades requieren atención especial.

Hipertensión + Cardiopatía isquémica

En pacientes con hipertensión y angina de pecho estable, el fármaco de primera elección es un betabloqueante.
Alternativamente, se puede usar un bloqueador de los canales de calcio de acción prolongada.

En pacientes con síndrome coronario agudo (angina inestable o infarto de miocardio), la hipertensión debe tratarse inicialmente con bloqueadores beta e inhibidores de la ECA, con la adición de otros medicamentos según sea necesario para controlar la presión arterial.

En pacientes después de un infarto, los inhibidores de la ECA, los bloqueadores beta y los antagonistas de la aldosterona han demostrado ser los más beneficiosos.

También están indicados fármacos para el tratamiento de la dislipemia y Aspirina.

Hipertensión + Insuficiencia cardíaca

En pacientes con alto riesgo de insuficiencia cardíaca, el control de la presión arterial y la hipercolesterolemia son medidas preventivas importantes.

Los inhibidores de la ECA y los bloqueadores beta se recomiendan en sujetos asintomáticos con disfunción ventricular demostrada, mientras que en pacientes con disfunción ventricular sintomática o enfermedad cardíaca en etapa terminal, los inhibidores de la ECA, los bloqueadores beta y los antagonistas de los receptores de angiotensina (sartán), los inhibidores de la aldosterona, junto con el asa. diuréticos

hipertensión diabética

Generalmente es necesario asociar 2 o más fármacos para alcanzar valores de presión arterial inferiores a 130/80 mmHg.
Los diuréticos tiazídicos, los bloqueadores beta, los inhibidores de la ECA, los ARB y los bloqueadores de los canales de calcio tienen efectos favorables en la reducción de la incidencia de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular en pacientes con diabetes.
Los tratamientos basados ​​en inhibidores de la ECA o ARA II ralentizan la progresión de la nefropatía diabética y reducen la albuminuria.
Se ha demostrado que los sartanes son capaces de reducir la progresión hacia la macroalbuminuria.

Hipertensión + enfermedad renal crónica

El objetivo terapéutico en pacientes con enfermedad renal crónica es retardar el deterioro de la función renal y prevenir la enfermedad cerebrovascular.
La enfermedad renal crónica se define por:
1) alteración de la función excretora con TFG (fracción de filtración glomerular) inferior a 60 ml/min por 1,73 m2 (que corresponde aproximadamente a niveles de creatinina superiores a 1,5 mg/dl en hombres o superiores a 1,3 mg/dl en mujeres);

2) presencia de albuminuria (mayor de 300 mg/día o 200 mg de albúmina/g de creatinina).

La hipertensión es frecuente en estos pacientes que deben someterse a un tratamiento vigoroso, muchas veces con 3 o más fármacos para conseguir valores de presión arterial por debajo de 130/80 mmHg.
Se ha demostrado que los inhibidores de la ECA y los ARB ejercen efectos favorables en la progresión de la enfermedad renal diabética y no diabética Un aumento de la creatinina sérica del 35 % por encima de los niveles basales con inhibidores de la ECA o ARB es aceptable y no debe provocar un retraso del tratamiento a menos que se desarrolla hiperpotasemia.
En la forma avanzada de enfermedad renal (FG < 30 ml/min 1,73 m(2) correspondiente a niveles de creatinina plasmática de 2,5-3 mg/dL) se aconseja aumentar la dosis del diurético de asa. Hipertensión + enfermedad cerebrovascular Los riesgos y beneficios de reducir la presión arterial durante un accidente cerebrovascular agudo no se comprenden bien.
El control de la presión arterial en niveles intermedios (aproximadamente 160/100 mmHg) puede ser apropiado hasta que la situación se haya estabilizado o haya mostrado signos de mejora.
La incidencia de accidente cerebrovascular recurrente se reduce con la administración de un diurético y un inhibidor de la ECA. ( )

Fuente: NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre) / NIH (Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.) – Séptimo informe del Comité Nacional Conjunto sobre Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Presión Arterial Alta (JNC 7), 2003