Los niveles bajos de proteína C después de la terapia con estatinas se asocian con mejores resultados

Los investigadores del estudio PROVE IT – TIMI 22 evaluaron la relación entre los niveles de colesterol LDL y los niveles de proteína C reactiva alcanzados tras el tratamiento con atorvastatina (Lipitor) 80 mg/día o pravastatina (Sanaprav) 40 mg/día, y el riesgo de recurrencia de infarto de miocardio o muerte por causas coronarias.

El estudio involucró a 3745 pacientes con síndromes coronarios agudos.

Los pacientes cuyo tratamiento con estatinas redujo los niveles de colesterol LDL a menos de 70 mg/dL (1,8 mmol por litro) tuvieron una tasa de eventos más baja que aquellos que tenían niveles más altos (2, 7 versus 4,0 eventos por 100 años-persona; p = 0,008 ).

También se observó una menor incidencia de eventos cardiovasculares entre los pacientes cuyos niveles de PCR estaban por debajo de 2 mg/l después del tratamiento con estatinas en comparación con los que tenían niveles más altos (2,8 versus 3,9 eventos por 100 personas-año; p = 0,006).

Para los pacientes con niveles de C-LDL posteriores al tratamiento por encima de 70 mg/dL, la tasa de eventos fue de 4,6 por 100 años-persona entre los que tenían niveles de PCR por encima de 2 mg/dL y de 3,2 eventos por 100 años-persona entre los que tenían niveles de PCR por debajo de 2 mg/dL. 2mg/L.

Para pacientes con niveles de LDL-C <70 mg/dL, la tasa de eventos fue de 3,1 y 2,4 eventos por 100 años-persona (p < 0,001), respectivamente. Los pacientes que tenían niveles de colesterol por debajo de 70 mg/dL y niveles de PCR por debajo de 1 mg/L después del tratamiento con estatinas tuvieron la tasa de eventos más baja (1,9 por 100 años-persona). El estudio demostró que los pacientes que tenían niveles más bajos de PCR después de la terapia con estatinas tenían un mejor resultado clínico (pronóstico) que los pacientes con niveles más altos de PCR, independientemente de los niveles de colesterol LDL. Las estrategias para reducir el riesgo cardiovascular con estatinas deben incluir el control no solo de los niveles de colesterol sino también de los niveles de proteína C reactiva (Xagena 2005). Ridker PM y otros, N Engl J Med 2005; 352:20-28 2005