La disfunción cardíaca inducida por antraciclinas continúa con el tiempo

Se conoce la cardiotoxicidad de la doxorrubicina (adriamicina) y otras antraciclinas.

Un estudio, realizado en los Países Bajos por investigadores de la Universidad de Groningen, demostró que la función cardíaca de los pacientes tratados con doxorrubicina continúa deteriorándose 22 años después de suspender el tratamiento.

El estudio involucró a 22 pacientes con cáncer de hueso que habían recibido una dosis acumulada promedio de doxorrubicina de 360 ​​mg/m2.

El período medio de observación fue de 22 años (rango, 15-27,5 años).

El 27 % de los pacientes presentó una reducción de la función sistólica frente al 9 % a los 14 años, mientras que la incidencia de disfunción diastólica fue del 45 % frente al 18 % a los 14 años.

Los resultados del estudio demostraron que tras el tratamiento con antraciclinas se produce un deterioro de la función cardiaca que continúa en el tiempo. ( )

Fuente: Anales de Oncología, 2006

2006 Pediatría2006