Estudio dal-OUTCOMES: dalcetrapib aumenta los niveles de colesterol HDL, pero parece no tener efecto sobre los criterios de valoración clínicos

El fármaco en investigación dalcetrapib aumenta notablemente los niveles de colesterol HDL, pero sin impacto en los resultados cardiovasculares. Además, en el estudio de fase III, dal-OUTCOMES, surgió una señal de seguridad con respecto a la presión arterial en pacientes con síndromes coronarios agudos de aparición reciente.

El riesgo combinado de muerte por enfermedad cardíaca, infarto de miocardio no fatal, accidente cerebrovascular isquémico, hospitalización por angina inestable y paro cardíaco reanimado no fue menor que con placebo (cociente de riesgos instantáneos[HR]1,04; P = 0,52), a pesar de una mejora del 30 % de Niveles de colesterol HDL.

Se observó un aumento de la presión arterial sistólica de 0,6 mmHg entre los pacientes tratados con dalcetrapib.

Estos resultados provisionales llevaron a la finalización anticipada del estudio y la detención del desarrollo clínico de dalcetrapib.

Dalcetrapib pertenece a la clase de inhibidores de la proteína de transferencia de éster de colesterol (CETP).

El estudio dal-OUTCOMES incluyó a 15 871 pacientes de 45 años de edad o mayores que fueron asignados al azar a dalcetrapib 600 mg o placebo.
El período de observación planificado fue de 31 meses (valor medio).

Los participantes debían estar en tratamiento para reducir el colesterol (colesterol LDL), pero no había criterios de ingreso para el colesterol HDL.

No hubo diferencia en el criterio principal de valoración compuesto (9,2 % frente a 9,1 % con placebo).

No se encontró asociación entre los niveles basales de colesterol HDL y el riesgo posterior de eventos.

Además, dalcetrapib no tuvo efecto sobre los niveles plasmáticos de aldosterona, bicarbonato o potasio; a los 3 meses, los niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad (Hs-CRP) fueron ligera pero significativamente más altos con el fármaco (0,2 mg/l de diferencia con respecto al placebo; p<0,001). Todos los inhibidores de la CETP, en diversos grados, aumentan el colesterol HDL. El desarrollo clínico del padre de esta clase, torcetrapib, se abandonó debido al exceso de mortalidad atribuido a los efectos secundarios sobre la presión arterial y el sistema renina-angiotensina-aldosterona. Los resultados de los estudios de fase II de los nuevos inhibidores de la CETP (evacetrapib, anacetrapib y dalcetrapib) no revelaron ningún problema de seguridad. Los datos de fase III del estudio DEFINE con anacetrapib mostraron una reducción del 40 % en el colesterol LDL y un aumento del 138 % en el colesterol HDL, en comparación con el placebo, sin cambios en la presión arterial, los electrolitos y los niveles de aldosterona.
Sin embargo, este estudio no fue diseñado para criterios de valoración clínicos, pero mostró una ligera ventaja a favor de anacetrapib en la tasa compuesta de muerte cardiovascular, infarto de miocardio, hospitalización por angina inestable y accidente cerebrovascular (16 frente a 21 eventos; 2,0 % frente a 2,6 %) . ()

Fuente: Reunión de la Asociación Americana del Corazón (AHA), 2012

2012